No soy del tipo sumurucucu (avecilla de estos pagos, de mal aguero, si bien muy simpática) y en general ando más bien en el grupo de los boludos alegres, los optimistas sin motivo y los creyentes en la bondad y justicia inherentes al ser humano.
Pero esta vez no se...
Ando hipnotizado, mirando en CNN la increíble superproducción del mayor espectáculo de lo que va del siglo: la asunción al poder (global) del primer presidente negro de los Yunaited.
Imposible no sucumbir a la emotividad de la puesta en escena. CNN es experta, y ya sea que se trate de la invasión estadounidense a un desafortunado país, o la asunción presidencial, o el huracán Pepita, la experiencia es siempre memorable.
Desde la histórica jornada electoral en la que los estadounidenses eligieron a este raro personaje (negro, inteligente y hasta brillante en eso de la inteligencia emocional, de carisma irresistible, que tiene facebook y usa ipod, y que se permitió reconocer la realidad -con sus homosexuales, razas, religiones, etcetera- y prometerle un espacio) se ha venido preparando este momento que convoca a tanta gente emocionada y muerta de frio a los pies del capitolio, a las canillas de mister Lincoln.
Y así mismo ha venido creciendo -no ya solo en los corazoncitos gringos, sino en los del mundo- la expectativa. Desde las más profundas y místicas esperanzas de transformación, hasta el consuelo de que haga lo que haga, va a ser mejor que lo que hizo o haría el innombrable, todos esperamos algo mejor.
Hasta aquí, ningún sumurucucu.
Pero siendo algo frío y algo aguafiestas, me permito dudar.
Por un lado está eso que dicen, que en EEUU el presidente es el rey de las fotos y los coctelitos, pero quienes en realidad mueven los hilos son esas oscuras agencias paragubernamentales y las igual de oscuras y monstruosas corporaciones, en especial las que fabrican armas y suministros para la guerra, acompañadas de las farmaceuticas, las de comunicaciones y todo ese pegajoso calamar de pujantes empresarios sin nada parecido a un tímido escrúpulo. Yo creo que las cosas son nomás así, pero pienso que el peso mediatico-global-instantáneo que Obama* tiene, inaugura un tipo nuevo de participación de la ciudadanía que -quiero creer- ejercerá algún tipo de presión o contrapeso. Populismo, en otras palabras. O una especie de post-populismo, no se.
Por otro lado está la antipática constatación de que todos estamos queriendo que el susodicho encarne lo que cada quien cree que es justo y correcto: los cubanos juran que se acaba el bloqueo, los palestinos rezan por que se acaben las invasiones israelís, los iraquíes ya se ven dueños de nuevo de su país, los ambientalistas dan su cabeza por la suscripción del protocolo de Montreal y capaz que hasta el de Kyoto, los bolivianos el atepedea, Uribe el Plan Colombia, Europa a Wallstreet arreglando sus entuertos y pidiendo disculpas, los chinos no se que esperarán, y los estadounidenses de a pié -blancos, negros, latinos, asiáticos y demás- sus empleos, sus casas, su dignidad y me imagino que muchos de ellos querrán también su honor de vuelta, y el respeto del "concierto de naciones".
Pero nadie dijo que nada de eso vaya a pasar. La antipática de la Clinton ya nos ha explicado cómo a los latinoamericanos nos va a doblegar de manera clever, usando el poder inteligente...
Creo que prefería cuando el poder bobo de Bush nos dejaba tranquilos y olvidados.
Otro canto de sumurucucu ha sido el cruel silencio de Obama frente al genocidio de más de 1300 palestinos (más de 400 niños) perpetrado por el totalmente desquiciado pueblo elegido con el imprescindible apoyo de los yanquis, con sus armas y satélites y sus vetos en el Consejo de Seguridad de la ONU. "No voy a opinar sobre eso porque hay un presidente en ejercicio", dijo el electo, e hizo mutis por el foro. Pero sobre otros temas candentes y globales sí que ha estado opinando.
Celebro yo tambien, no se me malentienda, la victoria de Obama. Las cosas sólo pueden ir mejor. Pero el daño ha sido muy profundo, y el nuevo presidente del norte, aunque tenga el poder global, no se siente obligado a una responsabilidad global: no ha sido elegido por -ni responde a- nosotros, sino que a los estadounidenses, así que creo que ellos serán los únicos en no ver frustradas sus expectativas.
El retroceso fue grande: Bush ha dejado el umbral tan pero tan bajo, que el sólo hecho de cerrar el innoble centro de detención de Guantanamo, ese acto de perogrullo, se convierte en un acto heróico. Y así será con todas las perogrulladas que Obama tendrá que hacer, los entuertos que tendrá que deshacer. ¡Va a dar la orden de que se prohíba expresamente la tortura! Que malditango, cómo progresamos. ¿Jelou?
* A propósito de esto de los nombres, la semiótica, semántica o vaya uno a saber qué, y de los misterios de la sicología de masas, me acuerdo de lo chistosos que se veían en la campaña esos cartelitos que decían OBAMA BADIN (el vice). ¡Qué ridículamente parecido a OSAMA BIN LADEN! No lo menciono por amarillista, ni nostradámico, pero eso me hace pensar en lo extraños que son los gringos. O es una sociedad increíblemente dinámica, o son raros nomás.
¡Y encima Barack se llama Hussein!
miércoles 21 de enero de 2009
Obama o Cómo nos va a doler...
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6 comentarios:
La fórmula sería... a mayor espectativa, mayor frustración... no nos olvidemos de que sigue sinedo USA...
discúlpame lo poco serio del comentario:
jua jua jua jua jua jua.
Sos un capo indiscutible, gracias por volver a ocupar tu lugar en la esfera de la OP, eres imprescindible.
La duda es sana y tenemos que admitir que en EEUU ni el mismo presidente puede así nomás reconstruir todo, como lo haría cualquier presidente latinoamericano. La burocracia, al institucionalidad, las leyes, el estado, todo tiene un rigor que hay que ser sumamente capo para tener impacto real. Me tinca que será lo mismo, pero con un acento más cool, y de tanto en tanto tendremos algunas migajas de pan, como el cierre de Guantánamo (honorable sí, pero migaja al fin). Habrá que ver... hay mucha expectativa... demasiada. Ojalá no se dé lo que sugiere Marquiño.
Un abrazo maestro!
Clarito el artículo. Me permito además de coincidir, aportar que creo que lo que está detrás de las cosas increíbles que hizo Bush y de los factores de poder que no permitirán que Obama cambie su política exterior (o sea imperial al tratarse de la todavia principal potencia), es el relativo declive económico de Estados Unidos, lo cual explica también su crisis actual, pero como es saco de otro costal, no me extiendo.
Una vez más gracias José Antonio por compartir esas líneas y hacernos sentir, por lo menos a mi, que los que tenemos voces distintas en Santa Cruz no somos unos loquitos nostálgicos y románticos.
Yo soy más optimista. Si bien el Imperio seguirá siendo "El Imperio" algunos maticez pueden favorecer a un mundo que no solo espera sino que exige cambios en la política exterior de E.E.U.U.
Me quedo sorprendido de tu capacidad de sintesis querido Jose. Sos un capo.
Desde mi punto de vista (dijo el ciego comunicador) tambien me doy la oportunidad de dudar. Si CNN fue capaz de hacernos creer una guerra (la del Golfo Pérsico) es tambien capaz de vendernos esa "esperanza" en el que centra su discurso Obama. Ojala que este post/neo/evo populismo, se centre mas en estas redes sociales virtuales y sean aprovechadas para la participación mas activa del ciudadano Estadounidense.
Che, es muy curiosa esa similitud de nombres. No me habia dado cuenta!
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